Ser una Abremundos sin magia es un problema. Y eso es exactamente lo que me está pasando. Mis poderes se están debilitando, mi sigilo ya no me hace caso y cada día me encuentro peor. Pero si algo he aprendido es que los misterios no se resuelven quedándose en casa. Así que Lolo, Mimí y yo volvemos a los Mundos Mágicos en busca de respuestas.Nuestro destino: el Laberinto de las ilusiones. Un lugar lleno de trampas, secretos y algo que los Cierramundos me han robado sin que yo me diera cuenta.