Amar es corromper el lenguaje es un poemario que explora el temblor de las palabras ante aquello que intentan nombrar y no alcanzan. En sus páginas, la voz atraviesa ciudades, cuerpos y memorias que se deshacen, buscando un sentido allí donde el lenguaje se revela incompleto. La herida, la luz y la pérdida se suceden como paisajes íntimos en los que cada palabra es una tentativa, un gesto que roza lo indecible y tropieza con sus propios límites. Este libro interroga la fragilidad del decir, la mentira de la semántica y la imposibilidad de contener el amor -o el desamor- en un código que siempre llega tarde. Más que hablar del amor, estos poemas se acercan al vértigo de nombrarlo: una búsqueda de verdad en las grietas de la lengua.