A los treinta y seis años, y a punto de culminar una década de formación como neurocirujano, a Paul Kalanithi le diagnosticaron un cáncer de pulmón en estado avanzado. Pasó de ser un doctor que trataba casos graves a convertirse en un paciente que luchaba por vivir. En este libro, cargado de positivismo, Kalanithi reflexiona sobre el sentido de la vida mientras se enfrenta a la muerte. ¿Qué hace que vivir valga la pena?¿Cómo se enfrenta uno a la ausencia de futuro? ¿Qué significa tener un hijo, nutrir una nueva vida mientras la propia se desvanece? Estas son algunas de las grandes cuestiones que plantean unas memorias profundamente conmovedoras que han cautivado a millones de lectores en todo el mundo. Paul Kalanithi murió en marzo de 2015, mientras trabajaba en este libro, pero sus palabras viven como una guía y un regalo para todos. Cuando solo queda aire es una reflexión inolvidable y una afirmación de la vida frente al insondable desafío de la muerte.