Con su característica prosa elegante y seductora, Zweig nos acerca al recuerdo dulce de un amor de juventud que, pasados muchos años, sigue reverberando con gran intensidad, accedemos a una arrebatadora confesión amorosa, al relato del destino de un singular librero ?que constituye una oda bellísima a los libros? y a los últimos días de un anciano coleccionista de arte en la Alemania derrotada de entreguerras.