Tras su fusilamiento en la cárcel de Alicante el 20 de noviembre de 1936, la maleta que había acompañado a Primo de Rivera durante su reclusión fue confiscada y no se devolvió a su familia hasta 1977. En su interior se encontraron, entre otras cosas, sus escritos más personales: fragmentos, notas y reflexiones escritas durante sus últimos meses, que revelan a un hombre distinto del forjado por el mito, un hombre más humano y amante de su país. José Antonio Martín Otín, Petón, profundo conocedor de su figura, contextualiza estos textos y ofrece una lectura renovada del fundador de Falange, con una mirada nueva sobre su concepción de España.