En un asentamiento de temporeros en el cementerio de Lepe (Huelva), un incendio deja dos cadáveres y una culpable perfecta: Sabali Idrissi, joven marroquí sin papeles, convertida por los medios en «la asesina del cementerio» antes siquiera de declarar. El caso, que suena a trámite rápido, acaba en manos del inspector Montoya y de Lucía Gutiérrez, exguardia civil expulsada del cuerpo, que no tardan en conectar el suceso con el hijo del candidato progresista a la alcaldía de Sevilla. Un escándalo incómodo que estalla en plena campaña electoral y que se trata de silenciar por todos los medios hasta que se celebren los comicios municipales. Mientras Montoya y Gutiérrez tropiezan una y otra vez contra las cloacas del poder, encuentran una aliada inesperada, la presentadora de televisión Bruna Pinheiro, que huele en Sabali el reportaje que puede impulsar de nuevo su carrera: abusos en los campos de fresa, racismo institucional, corrupción policial y política. Pero cada minuto de audiencia tiene un precio, y alguien tendrá que pagarlo. Crimen, política y espectáculo se mezclan durante una inusual campaña electoral