Tras apagar un incendio en lo que parece ser un día más de trabajo, el bombero Martín Salaberri descubre los cadáveres carbonizados de una familia dispuestos en un círculo. En el centro, un recipiente con un nombre grabado: el del hombre al que todos dieron por muerto tras desaparecer hace dos años después de quemar vivo al deportista más célebre del país. Esas letras perseguirán a Martín de forma obsesiva, llevándole a investigar una serie de pistas inquietantes y un hilo de asesinatos marcados por la ceniza.