En la víspera de la Magdalena del año de 1467, la ciudad de Toledo se halla envuelta en una cruenta guerra por causa de las disputas que se traen los conversos y los cristianos lindos, encabezados por las familias principales de los Silva y los Ayala. Son tiempos difíciles en los que el reino de Castilla se encuentra sumido en el caos y el desgobierno. En esos días, un niño de apenas cinco años, Johan García de Laso, heredero de una próspera familia de mercaderes conversos, presencia un terrible crimen que le empuja, irremediablemente, a abandonar su ciudad de nacimiento. Años más tarde, huérfano y maltratado, pero dispuesto a recuperar sus raíces, regresará a Toledo y entrará en contacto con El Hospital de la Piedra, una institución benéfica dedicada a la protección de los niños expósitos y gobernada por el padre Santiago Romasanta, un sacerdote alejado de la ortodoxia cristiana que vendrá a marcar, para siempre, el devenir de su existencia.