Jaime tiene mucha curiosidad acerca de Dios, quiere conocerlo, saber quién es, qué aspecto tiene, qué hace, dónde está
, así que él, su abuelo Bayi, su hermana Lucía y su perrito Ariel emprenden un gran viaje en su busca.
Para ello, deciden que lo primero que tienen que hacer es ir a la aldea donde habitan los hombres sabios para que les ayuden en semejante aventura.
Eligen a los siete sabios que consideran más preparados para el viaje y, finalmente, tras el consejo del gran Sabio Magstar, emprende el viaje Jaime, solamente acompañado de los siete sabios.