Hunter White, un acaudalado inversor neoyorquino obsesionado con la caza mayor, está a punto de completar los legendarios Cinco Grandes cuando unos furtivos matan al rinoceronte negro que debía ser suyo. La pérdida despierta su furia. Su guía le propone entonces una alternativa tan exclusiva como perturbadora: cazar un sexto Grande. No un animal, sino algo reservado a muy pocos. Hunter se escandaliza al principio, pero la lógica que siempre ha justificado la caza acaba imponiéndose: el dinero de las licencias financia la conservación, matar a unos pocos garantiza la supervivencia del resto. Convencido de no cruzar ningún límite moral ni ético, acepta la propuesta y se adentra en un territorio sin reglas donde la caza se confunde con el crimen y cualquiera puede convertirse en presa.