Arthur Conan Doyle, el creador de Sherlock Holmes, dedica estos artículos a defender la realidad del espiritismo frente a la incredulidad científica de su época. Recopiladas entre 1916 y 1927, estas páginas reflejan la trayectoria de un pensador que evolucionó desde la duda intelectual hacia la certeza inquebrantable en la supervivencia del alma y la posibilidad de comunicación con los difuntos. El volumen recorre distintos ángulos de argumentación: desde la refutación de críticos y obispos que consideraban el espiritismo diabólico o delirante, hasta la exposición sistemática de investigaciones científicas rigurosas realizadas por físicos como William Crookes y Charles Richet. Doyle dedica especial atención a los fenómenos de materialización cuerpos temporales formados a partir de una sustancia llamada ectoplasma, a la telepatía, al poder psíquico de los médiums y a la reinterpretación de doctrinas religiosas a la luz de la comunicación con el más allá. Una segunda parte aborda casos criminales históricos resueltos mediante visiones, sueños premoni