Helen Hessel fue mucho más que la madre de Stéphane, el célebre autor de Indignaos. Fue una mujer extraordinaria muy adelantada a su tiempo: una periodista destacada, gran defensora de sus ideales políticos y vinculada a los movimientos artísticos de vanguardia. Su vida estuvo marcada además por el triángulo amoroso formado por ella, su esposo el escritor Franz Hessel y el coleccionista de arte Henry-Pierre Roché, con quien mantuvo una relación extramarital de quince años. - La historia de Helen inspiró la novela Jules et Jim, que luego fue llevada al cine por François Truffaut. Este libro recoge por primera vez detalles fascinantes de la vida de una mujer excepcional.