MARÍA LARA, / LAURA LARA MARTÍNEZ,
Durante siglos, la Leyenda Negra distorsionó el relato de la expansión española, presentándola como una empresa de violencia y oscurantismo y olvidando el contexto de una época en la que la guerra era norma universal. Pero la Historia también tiene otra cara: la de la compasión, el coraje y la ciencia que cambiaron el destino de la humanidad. La viruela, una de las enfermedades más letales de todos los tiempos, acompañó a reyes, ejércitos y pueblos enteros durante milenios. En el siglo XVI cruzó el Atlántico y devastó América. Tres siglos después, sería España quien lideraría la mayor expedición sanitaria jamás emprendida: un viaje para llevar la vacuna allí donde nunca había llegado la esperanza. CUANDO LA CIENCIA AÚN NO TENÍA NOMBRE, ESPAÑA YA LA NAVEGABA En 1803, bajo la dirección del doctor Francisco Javier de Balmis, la enfermera Isabel Zendal y veintidós niños zarparon desde La Coruña portando, en sus propios cuerpos, la vacuna que salvaría millones de vidas. Zendal rectora de la Casa de Expósitos y única mujer de la expedición cuidó de los niños durante una travesía épica entre océanos, anticip