Este libro no pretende señalar culpables, sino desmontar bulos, separar hechos de ficciones y mostrar cómo unos crímenes en el Londres victoriano se convirtieron en uno de los mitos más persistentes de la historia.
Entre la niebla de una ciudad marcada por la pobreza y el sensacionalismo, descubrirás cómo la prensa alimentó rumores, cómo la falta de pruebas abrió la puerta a infinitas teorías y por qué más de un siglo después seguimos prefiriendo la leyenda a la verdad. Más que una caza al asesino, es una investigación crítica y cautivadora sobre el verdadero enigma: no quién fue Jack el Destripador, sino por qué seguimos fascinados con él. Un asesino desconocido, una ciudad en sombras y un mito que nunca muere.