"Gobiernan en Estados Unidos, Argentina e Italia, encabezan las encuestas en Francia, Alemania y el Reino Unido, están en auge en países como Portugal y España, arrasan entre los jóvenes, seducen a los campesinos y disputan ya el voto obrero. Pero siguen siendo unos desconocidos. La izquierda los despacha con una caricatura y la derecha los ve como un socio imprescindible, aunque incómodo, que le está robando el electorado. Ambos se equivocan.