«La literatura es infinita», ha dicho Leonardo Valencia. La luna nómada también lo es. Valencia, autor de La escalera de Bramante (LHG, 2024) realiza en estos cuentos un trabajo de escritura en el tiempo, un proyecto literario que no deja de crecer, con el que explora mundos marcados por el desarraigo, el exilio, el viaje y las grandes migraciones contemporáneas. Un libro progresivo, como lo denomina Valencia, que se ha vuelto la materia de sus temas, convirtiéndolo en un libro único en su especie. La trama narrativa se va extendiendo en el tiempo, con una vocación errante cuyos escenarios pueden ser Cuba, Italia, Perú, Barcelona o Guayaquil. Las referencias a escritores como Cervantes, María Zambrano, Thomas Mann, José Lezama Lima, Flaubert, Cortázar, Laurence Sterne y Javier Marías son razón y a la vez excusa para una conversación en la que el autor los interroga sin entrar en conflicto con ellos, quizás consciente de que el destino del escritor es agregar glosas y notas a pie de página a un libro único, perenne, nómada.