LOPEZ SORIA, MARISA / VOLKRINGER, FRÉÉERIC
En La mujer que se avino se enciende la cálida alegría del idioma. Sabe Marisa que bús-
queda y hallazgo pueden darse al mismo tiempo y nos hace esa doble ofrenda con po-
rosidad y fusión de registros, entre lo lírico y lo irónico, lo culto y lo coloquial, la rima
y el verso libre, la onomatopeya y algunos términos deliciosamente ajenos a lo poé-
tico
Es su modo de estar en el lenguaje, aquella fuerza que diferencia una voz. Lo
que llamamos estilo y hallazgo. Lo que llamamos regalo.
MARÍA ÁNGELES PÉREZ LÓPEZ
Me ratifico. En la poesía de Marisa López Soria no hay lugares comunes, ni conven-
cionalismos poéticos. El lenguaje tiene mucha fuerza, gracia y originalidad. Sin retóricas
dulces, enjuto, casi Vallejo o a veces. Espléndido poemario.
ELOY SÁNCHEZ ROSILLO
Ridícula muchacha imitando a golondrina: Vendría a mí más cierto que el mediodía
/ sería loco por yo su nombre sería Pablo / paaaaa blooooo / ¿no sabe, acaso,
Pablo, a nido? / ramas barro saliva / Con ese nombre fui tejiendo los huecos de
mi cuerpo / en cajitas las bobinas y las hebras de colores / bordé punto de cruz en
remate de las ingles / con el huevo de madera fui zurciendo los fondillos / macramé de
nudos persas asenté al sillón de Venus / primorosa artesanía del croché cabe el coin de
lamour / trasparencias para el pupo con encaje de bolillo / el piercing vino des-
pués / seda de la morera en la fiesta de mis manos / y entre risas, vaina para la vagina
mundo revoltoso y libre. / Digamos que tramé hogar y decoré el domicilio. /
Mira la cosa / resulta que te avienes y no te llamas Pablo.