"Imaginad que cada familia hiciera un sorteo para repartir los papeles: el espabilado, el gafe, el vividor, la oveja negra? Pues a mí me ha tocado ser la pariente pobre. Sí, esa misma, la de los apellidos rimbombantes ?me llamo Lucrecia Estefanía Peralta de la Merced?, pero estoy sin un euro en el banco.