"Marrakech es una ciudad vibrante y sensorial, donde el arte, la arquitectura y la vida cotidiana se entrelazan en un escenario único. Nada como maravillarse ante la madraza Ben Youssef, el palacio Bahia o los zellige y yeserías impecables de los grandes riads. En la plaza Yamaa el Fna, la ciudad despliega su energía con tiendas, cafés, vendedores de zumos, puestos de comida y artistas.