La mascota de un renombrado hijo de la ciudad de Sevilla aparece muerta en las butacas de un cine. Lo que parecía una broma en vísperas de la Feria de Abril se convierte, con el tiempo, en un caso de asesinatos múltiples.
Atrapado por un cáncer terminal, el comisario Bois Moy, sin nada que perder, acepta el caso y, tras vagar por lo desconocido, decide contratar a un analista de ajedrez para resolver el galimatías...