En Nuestro corresponsal en el vacío, Dimitri Verhulst construye un diario descarnado y brillante sobre la autodestrucción contemporánea. Un narrador lúcido y corrosivo se mueve entre bares, hoteles, recaídas y recuerdos, atrapado en un bucle de alcohol, cocaína, sexo y culpa. Entre confesión íntima y crónica moral, la novela explora el vacío, la decadencia del cuerpo, la fragilidad del amor y la imposibilidad de huir de uno mismo. Con referencias que van de Joseph Conrad a Patti Smith, Verhulst ofrece un retrato feroz de la masculinidad herida y del nihilismo europeo actual.
Un libro incómodo, elegante y brutalmente honesto sobre lo que queda cuando la noche deja de seducir.