"Encarcelada por un crimen que no ha cometido, Samara lleva años sobreviviendo en Greymere, una prisión donde la magia no existe, la esperanza se pudre entre muros de piedra y la promesa de libertad es solo otra forma de crueldad. Ha aprendido a callar, obedecer y mantenerse con vida un día más. Se ha resignado a cumplir su pena de quince años, hasta que descubre que jamás piensan dejarla salir.