En la actualidad, su presencia en la mesa nos parece algo cotidiano. Sin embargo, la sal ha marcado nuestra civilización desde sus orígenes: moneda, motor de rutas comerciales, causa de guerras y base de imperios, ha sido un elemento clave de la historia. Kurlansky muestra cómo su producción impulsó avances técnicos y financió grandes obras, trazando así la evolución de la humanidad.