Al permitirnos conectar con más gente que nunca, las redes sociales prometían una suerte de antídoto a la soledad. En efecto, hoy tenemos cientos de amigos en Facebook y miles de seguidores en Instagram. Pero ¿por qué nos sentimos cada vez más solos? ¿Por qué nos sentimos aislados y encerrados en un cerco de pantallas y likes?
Para José Ramón Ubieto, la conexión digital es incapaz de llenar los vacíos de nuestra soledad, que es una facultad estructural del ser humano con la que todos debemos aprender a lidiar. Los vínculos, en cambio, entendidos como aquellas relaciones orgánicas que nos permiten construir puentes emocionales con las personas y los entornos que habitamos, nos ofrecen una plenitud que está ausente en los entornos virtuales.
Partiendo de su amplia experiencia como psicólogo clínico y psicoanalista, Ubieto analiza algunas de las principales comunidades digitales de nuestro tiempo los incels o los chatbots románticos, habitadas por gente joven, y pone la primera piedra para tratar de construir una sociedad donde el encuentro presencial vuelva a ser el pilar de nuestra exper