"Popularizado en la Costa Oeste de Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial, el skateboard se fue distanciando poco a poco del surf y de la cultura playera de los que surgió para crear su propio universo. El skateboard, demasiado «contracultural» para ser considerado un deporte (aunque se ha convertido en una disciplina olímpica), demasiado físico y peligroso para ser visto como un simple juego, tomado demasiado en serio por una amplia comunidad para ser un mero pasatiempo, con una economía y una influencia demasiado grandes para ser solo un juguete, se ha consolidado realmente como una forma de arte.