Tener fe en las propias
creencias, en la capacidad
para desarrollar la
personalidad siguiendo un
proyecto como resultado de
las propias reflexiones es
un punto de partida básico
para avanzar por el camino
que conduce a la felicidad.
La relación con los
demás, la amistad,el amor y
el trabajo en equipo son
circunstancias que ayudan al
crecimiento de la
satisfacción vital.
Si la felicidad es
un sentimiento de plenitud,
este se llena más fácilmente
cuando los demás colaboran
en seguir el mismo camino y
comparten experiencias,
ideas, proyectos y
entusiasmos.