A partir de centenares de entrevistas con amigos, colaboradores y empleados próximos a Anna, Amy Odell despliega una inspiradora historia de poder y ambición en un universo, el de las revistas de moda, tan fértil en glamour como en mezquindades. De niña, Anna Wintour carecía de cualquier interés por la ropa, pero cuando en la adolescencia descubrió las minifaldas y los cortes de pelo bob, se obsesionó. Su padre, un influyente periodista británico y figura clave en su vida, vaticinó que terminaría siendo directora de Vogue. Ella no cejó en su empeño hasta lograrlo. Las conexiones familiares le permitieron a la joven Wintour iniciarse como asistente editorial y crecer hasta la dirección de Vogue British en 1985. Abandonó el cargo tres años más tarde para hacerse con la joya de la corona, la edición estadounidense de Vogue, en un proceso de transición más que turbulento. Cuatro décadas más tarde, gracias a su estilo emblemático, su obsesión por la privacidad, su capacidad para las relaciones sociales y su crecimiento imparable en la estructur