"En el siglo IV d. C., una nueva fe irrumpió en Palestina. Arrolló al paganismode Roma y convirtió al emperador Constantino. Casi mil años después, toda Europa estaba controlada por gobernantes cristianos, y la religión, arraigada en la cultura y la sociedad, ejercía un dominio monolítico sobre su población. Pero, como muestra Peter Heather, el ascenso de la cristiandad hasta el dominio de toda Europa no tuvo nada de inevitable.