Alejandro López Andrada nos lleva prendidos de su escritura conmovida al hipotético encuentro entre una Josefina Manresa viva y un Miguel Hernández desaparecido años antes. La tensión de este reencuentro rebasa los límites de lo humano y revive una gran historia de amor más allá de la muerte. En un espacio intemporal ubicado en la difícil década de los 40, cuando han transcurrido varios años de la muerte del poeta, y España es una prisión sin esperanza para los vencidos, ambos personajes, en presencia de su hijo Manuel-Miguel de pocos años, vuelven a transitar los momentos cruciales de sus biografías. Alternan aquí destellos de breve felicidad con las dramáticas vicisitudes de la guerra civil, sin olvidar el contexto social y literario de los años finales de la República. Vida y poesía se entremezclan en este libro singular.