"En 1913 un navío zarpó de Alaska para cartografiar y descubrir el último de los continentes. En aquel barco viajarían científicos de todo tipo. Era la mayor expedición científica al Ártico que jamás se había concebido. Esta insólita búsqueda del último continente terminará convertida en una verdadera odisea tan terrible como olvidada. El viaje del navío Karluk representa la última de las expediciones a la vieja usanza. Partieron, como en siglos anteriores, lejos de cualquier atisbo de civilización con la que poder comunicarse y de la que poder recibir ayuda.