Un poemario donde la autora nos regala la visión de un mundo renovado, en cierto modo reciclado, a partir de sus propias experiencias. Se presenta humilde, femenina, madura, desgranando sus reflexiones y emociones una a una, tocando todos los temas con gran sensibilidad.
La percibo, en cierto modo, perseguida por los versos, que son la marca que su espíritu valiente ha encontrado para desbordarse y hablarnos. Sus poemas nos conducen dulcemente hasta el fantástico interior de la mujer artista, para después, devolvernos al mundo real con la sonrisa nueva de quien descubre que con una nueva manera de mirarlo todo es posible, especialmente cuando nos dejamos impregnar por la sensibilidad y el arte de la poesía.
He descubierto a través de sus letras la alegría de los suspiros galopantes y los aromas de las palabras cocinadas a fuego lento pero sobre todo he tenido el privilegio de poder mirar a los ojos de una amiga y tener el gran honor de escribir estas palabras para presentarles su trabajo.
Me despido con una bienvenida de tintes circenses que los invita a todos. Pasen, vean, y sobre todo, disfruten. Un abrazo
Isabel Salas