Tsubasa despierta tras cuatro años en coma. A diferencia de sus padres, que lo reciben de una forma extrañamente alegre, Shiori no oculta el rechazo que siente por él. Sin embargo, Tsubasa sigue experimentando sueños extraños, hasta que, de pronto, recibe una advertencia misteriosa... Entre secretos familiares y recuerdos fragmentados, deberá descubrir la verdad antes de que sea demasiado tarde.