En el aislado y ventoso pueblo de Fetherhoughton, la fe se tambalea. Un cura que ha dejado de creer, una joven monja se cuestiona su vocación y la aparición de un misterioso personaje al que todos toman por el nuevo vicario desencadenan una transformación imparable. Fludd afirma haber venido a cambiarlo todo, y su presencia actúa como un catalizador que sacude las certezas religiosas, morales y sociales de la comunidad. Con una mezcla de ironía, inquietud y lucidez, Hilary Mantel construye una novela poderosa sobre la fe, el cambio y la necesidad intrínseca del ser humano de creer en algo.